lunes, 18 de noviembre de 2013

El extraño suceso


Hace ya casi un año, un día antes de la cena de Año Nuevo, estábamos mi sobrina y yo en la casa de mi tío, en las vacaciones esa es como mi casa, siempre duermo, como y todo lo que necesite hacer, lo hago ahí. En fin, ya eran las 4 de la madrugada aproximadamente y estábamos en la computadora, las luces estaban encendidas, bajamos porque teníamos hambre y lo único que encontramos en el refrigerador fueron elotes cocidos, era cosa de calentarlos en el microondas y listo. En lo que Miranda se preparaba el suyo, yo estaba hablando por teléfono; a mí no me gustó el elote así que se lo dejé a ella, subimos a donde estaba la computadora pero dejamos la luz de la cocina prendida, yo me quedé en la sala en la planta baja, con las luces apagadas, porque con las de arriba, ya alumbraba una buena parte, seguía hablando por teléfono y Miranda bajó nuevamente para tomar el otro elote, ,me dijo que la acompañara porque es muy miedosa, cuando llegamos a la cocina, la luz estaba apagada y se nos hizo raro, tratando de entender las cosas, pensamos que tal vez se había apagado porque el microondas necesitaba mucha energía, fuimos con mi tío que ya estaba durmiendo y fue a checar algo de los fusiles, siento que él sabía que algo ocurría pero no lo aceptaba, subió y dijo que era por el microondas, le creímos.

Subimos un tanto desconcertadas y yo volví a bajar porque no me gustaba que Miranda escuchara mis conversaciones telefónicas, pasó un rato y yo me paseaba por la sala, en un segundo, las luces de la sala se prendieron, yo me asusté muchísimo y subí corriendo a donde Miranda estaba, le expliqué lo ocurrido y me dijo “Ay, Ana, estás bromeando, tú las prendiste”, le juré que yo no las había encendido y nos asustamos mucho, en el intento de hacerme la valiente porque yo soy más grande, con miedo bajé las escaleras, Miranda se quedó parada en las escaleras mientras yo avanzaba, cuando las escaleras habían acabado e iba a avanzando lentamente, con mucho miedo, pero tenía que hacerlo. Miranda me gritó que tomara algo pesado o filoso por si alguien había entrado, lo único que encontré a mi paso fue un control del Wii, me dirigía a  la cocina y de repente algo se cayó, claramente se escuchó como si hubieran jalado un banquito del comedor y una bolsa con algo adentro hubiera caído, ambas lo escuchamos, era imposible que no fuera verdad. Corrí lo más rápido que pude y subí las es caleras como nunca lo había hecho, dejando a Miranda atrás, nos metimos a la recámara de mi tío casi gritando y le explicamos qué había pasado, nos dijo que mejor durmiéramos y le tomamos la palabra, cuando fuimos a nuestro cuarto, le contamos a mi tía lo que pasó, nos dijo que nos tranquilizáramos y descansáramos, aunque también nos contó que no era la primera vez que pasaba algo así en esa casa…

 

El temeroso lugar


Estaban Ashley y Vania, dos primas que  planearon  ir a acampar al pueblo de su abuelita, San Pedro Totolapan. Invitaron a tres amigos que tenían ahí y sus papás decidieron que un señor que conocía todo el rumbo junto con el perro de su abuela  los acompañaría.

Eran las siete de la tarde y todos ya estaban listos para irse, el tío de las niñas los fue a dejar en la camioneta y empezaron a caminar en el cerro como a las ocho de la noche, durante el camino el señor iba contando historias que habían pasado en el pueblo, por ejemplo de una señora que había matado a su esposo por ordenes de alguien que no existía, o de un niño que estaba nadando en el río y que vio algo brillante en las piedras, se asomó a ver que es lo que había y nadie nunca lo volvió a ver;  pero que el señor no creía que hubieran pasado esas cosas  ya que no había tenido una experiencia similar.

Subieron gran parte del cerro de Cruz Blanca hasta que encontraron una parte plana donde podían pasar la noche, observaron curiosamente que había una cueva y un niño alumbró hacia ella porque se empezaban a oír ruidos extraños como gritos; al momento de que la cueva estaba iluminada todos vieron sombras de una persona pero lo más extraño fue la reacción del perro al ver las sombras.

El perro se dirigió hacia la cueva, pero a pesar de todos los gritos de las niñas de que se alejara de ahí y no lo hiciera, este seguía sin detenerse atraído por aquellos reflejos, parecía que hubiera sufrido como algún tipo de trance o algo parecido.

Todos decidieron buscar otro lugar para prender la fogata y acampar, creyeron que el perro los buscaría más tarde; caminaron un rato más, pero los ruidos no cesaban y el perro tampoco aparecía; llegaron a otro lugar que estaba en condiciones para que ellos pudieran quedarse, prendieron la fogata, pusieron las casas de campaña y comenzaron a contar varias historias hasta que se fueron a dormir como a las cuatro de la mañana.

Eran aproximadamente las seis de la mañana cuando la luz del sol ya empezaba a iluminar y un niño que había escuchado sonidos extraños se levantó dirigiéndose hacia un árbol para que pudiera ir al baño; cuando llegó al árbol observó que alrededor de este habían pedazos de carne hasta que se dio cuenta  que era el perro que los acompañaba, el pobre canino había sido destazado.

Corrió a avisar a todos lo sucedido, agarraron las cosas como pudieron y se fueron corriendo con mucho miedo rumbo a la carretera.

La que vaga


Hace mucho tiempo, en un pueblito que aun existe pero ahora ya es considerado ciudad llamado San Cristobal, que se encontraba en ese entonces a dos horas de la capital de Chiapas Tuxtla Gutiérrez., vivía una familia conformada por dos integrantes; la Señora Virginia Ramírez, y su hija Paulina López, el papá de Paulina, el señor Pedro López, se había ido de la casa y las había abandonado cuando Paulina apenas tenía 4 meses de nacida,  esto no le afectó nunca a Paulina porque su mamá siempre estuvo muy atenta con ella y la hacía muy feliz.

 

Paulina creció y se convirtió en una jovencita de catorce años, siempre había tenido emoción por llegar a los quince y hacer una fiesta con todos sus amigos. Una noche antes de su cumpleaños número quince, hubo una fuga de gas en la cocina, ni la señora Virginia ni Paulina se dieron cuenta y se fueron a dormir así, murieron aproximadamente a las tres de la madrugada. Ese mismo día por la tarde, los amigos de Paulina estaban muy extrañados ya que esta no había ido a la escuela, pero decidieron ir a visitarla y felicitarla, tocaron varias veces a la puerta y nadie les abría, le preguntaron a los vecinos y les contestaron que no las habían visto en todo el día, se fueron muy tristes por no poder ver a su amiga.

 

Días después los vecinos empezaron a sentir un olor muy fuerte y descubrieron que provenía de la casa de la señora Virginia, llamarón a la policía y su sorpresa fue muy grande al encontrarlas muertas a las dos en su cama. Se hicieron las respectivas investigaciones y encontraron que la fuga de gas había sido la causante de su muerte, se dio el caso por cerrado.

 

La casa se volvió a rentar por una familia conformada por los papás y tres hijos; un bebe y dos niños de primaria. El bebé lloraba mucho en las noches y los papás ya estaban desesperados porque no sabían como calmarlo, A la semana de vivir ahí, la niña más grande  les dijo que tenía una nueva amiga con la que jugaba, los papás no hicieron caso y siguieron con su vida, pero un día la señora salió a la tienda a comprar y una vecina le contó la historia de la mujer que se murió con su hija en esa casa.  La señora decidió observar más lo que pasaba en su casa y se dio cuenta que el bebé siempre lloraba a las dos de la mañana, hora a la que se habían muerto las mujeres meses atrás, le preguntó a su hija sobre su nueva amiga, esta le dijo que tenía catorce años y tenía muchas ganas de cumplir ya quince. Deshabitaron la casa a los pocos días.

 

Otro día una de las vecinas acababa de llegar de una fiesta y vio a una jovencita sentada en una banca llorando, se le acercó para ver si se le ofrecía algo, pero cuando la jovencita levantó la cara, la vecina reconoció a Paulina que había muerto años atrás y se fue corriendo muy espantada. Le contó a toda su familia a la mañana siguiente y no le creyeron. Unos días después el papá llegaba de la oficina muy tarde y se encontró tanto a la señora Virginia como a su hija, meses después otro vecino tuvo un encuentro parecido y llegaron a la conclusión de que sus almas estaban en pena y no descansaban en paz. Bendijeron su casa y creyeron que con esto ya sería suficiente, pero no, un par de meses después se le apareció a unos turistas que iban ya tarde y no sabían nada sobre ella, pero gracias a que una vecina salió al parque y se dio cuenta de esto, se terminaron alejando.

 

Así continua hasta la actualidad esta situación, cambia la casa de dueño muy fácilmente y ninguno dura mas de un mes, los vecinos ya están acostumbrados a verla de vez en cuando por las noches y siempre se dice que está triste por no haber podido cumplir su sueño de llegar a los quince años.

 

La casa


Hace tiempo en un pueblito cercano a Oaxaca, vivían  dos hermanos en una casa muy grande y bella, llevaban poco tiempo habitando la casa se dice que a los pocos meses de mudarse a esa casa los hermanos comenzaron a escuchar diferentes voces en la casa, muchos lamentos, llantos de niños y gritos, los hermanos empezaron a sentirse incómodos en esa casa ero había algo que no los dejaba irse de ahí, transcurrió el tiempo y los hermanos a pelearse constantemente, muchas veces sus peleas eran ridículas y no tenían sentido y poco a poco comenzaron a odiarse.....

Transcurrieron los años y la casa lleno de odio a los hermanos , un día el hermano mayor está peleando como siempre con el menor y en un impulso de ira  apuñalo con un cuchillo a su hermano menor, al darse cuenta del gran error y daño que había cometido el hermano mayor trato de salvar a su hermano, pero todos los intentos fueron en vano ya que su hermano ya no podría volver.

Al sentir tanta culpa el hermano decidió que su vida ya no valía la pena y se ahorco en uno de los cuartos de aquella casa.

se dice que actualmente  se escuchan los lamentos del hermano mayor y que cada vez que una persona llega a habitar esa gran casa, la desaloja poco tiempo después ya que dicen que hoy en día se aparecen "fantasmas", pero también muchas personas afirman haber escuchado a un hombre advirtiéndoles  que  la casa no era segura.

Duendes

En los años 40 en la ciudad de Oaxaca, todos las casas estaban construídas de Adobe y las colonias más conocidas en esos años y donde la gente más vivía era el centro y la colonia Reforma, una niña llamada Angelina, aproximadamente de 7 años de edad todos los días jugaba con sus hermanos y vecinos en el patio de distintas casas, la de ella estaba en Reforma. Un día cuando nadie estaba disponible para jugar, escuchó y vió que unas criaturas similares a los humanos, parecían niños. La invitaban a jugar, ella entró en pánico y corrió; como fueron pasando los días ella escuchaba que las mamás de los niños reportaban a la policía la desaparición de sus hijos repentinamente; cuenta la leyenda que las criaturas denominadas “duendes” los llamaban a jugar y nunca los devolvían, ya después los encontraban muertos.

La mujer de blanco


Cuenta la leyenda que hace mucho tiempo en la zona norte de Tlacolula vivía una mujer con un marido que era muy violento, y un día consiguió matarla a golpes. Poco después el señor aprecio muerto en la carretera y posteriormente algunos hombres empezaron a desaparecer y eran encontrados muertos.

 Los hombres de la zona empezaron a tener más cuidado al regresar del trabajo a sus casas, ya que la mayoría de la gente en esta zona empezaba a correr el rumor de que la mujer que había sido asesinada por su marido, ya muerto, a golpes, quería cobrar venganza sobre más hombres.

Un día un residente del lugar se encontraba dando una caminata ya noche afuera de su casa, cuando consiguió ver de lejos a una mujer que se encontraba sola, de pie y vestida de blanco. Por un momento pensó en acercarse por si a la mujer se le ofrecía o necesitaba algo, pero su pensamiento fue interrumpido cuando la mujer empezó a llamarlo y escuchaba sonidos bajos de su voz pidiendo que fuera con ella, porque recordó lo que últimamente se contaba en el pueblo acerca de aquella mujer que llamaba a los hombres que se encontraba para llevarlos a un lugar sólo y apartada en donde pudiera cobrar venganza y matarlos.

Al recordar esto el hombre prefirió alejarse y entrar de nuevo a su casa a descansar. Al día siguiente le contó a su esposa lo que le había ocurrido la noche anterior y ellos lo contaron a sus conocidos para que tuvieran precaución y porque probablemente esa era la razón de los hombres que habían sido encontrados muertos, que al contrario de el señor, se habían dejado envolver por el llamado de la joven mujer y habían sido asesinados por ella.

Al tener el testimonio del señor, lo que se contaba en el pueblo tuvo más veracidad y a partir de ello, los hombres que habitan Tlacolula suelen regresar a sus casas con precaución por si se encuentran a esta temida mujer

La Iglesia


Cuenta la leyenda, que en una casa cerca de la iglesia de San Agustín (Oaxaca de Juárez) suceden cosas sobrenaturales, que no tienen una explicación lógica o científica. Se dice que cada noche se escucha como se azotan y arrastran contra el piso unas cadenas, como si fuera alguien que estuviera amarrado. Dicen que algunas veces se escuchan sollozos de lamento y dolor. Ha habido casos en los que se llega a ver a una mujer de blanco pasar flotando y desaparecer entre alguna habitación o parte de  la casa.

Las personas que han vivido en esta casa cuentan como varias veces les apagaban la luz, tiraban sus cosas y hasta veían diferentes personas, las cuales creen que tampoco se encuentran con vida en este mundo. Se dice que antes debajo de esta casa estaba encerrada una mujer inocente, pero desde que la encerraron en este lugar se volvió loca. Atormentando a las personas que viven en este lugar,  todo esto por la culpa de un sacerdote que encerró a una joven y bella muchacha. Que después atormentaría todo este lugar. Se dice que aun de noche se puede escuchar como alguien se lamenta y azota unas cadenas sobre el suelo.