jueves, 14 de noviembre de 2013

El conejo y las señales.




Por: Gerardo Doroteo.

Un conejo vivía en una pueblo donde todos los terrenos eran siempre verdes excepto el de él, estaba muy enojado y siempre se quejaba así que decidió ir en busca del conejo sabio quien estaba seguro le iba a responder su dilema, así que partió en su busca.
En su camino se encontró con un lobo.
-amigo conejo ¿a dónde te diriges?
-voy en busca del conejo sabio para que me diga porque mi terreno siempre está seco
-ya que vas en su busca podrías preguntarle: ¿Porque estoy tan delgado?
-claro
El conejo siguió su camino, después se encontró con un árbol de durazno
-amigo conejo ¿A dónde te diriges?
- voy en busca del conejo sabio para que me diga porque mi terreno siempre está seco
-ya veo, le podrías preguntar ¿Porque no puedo crecer?
-si! Yo le pregunto.
El conejo siguió su camino y ya casi cuando llegaba se encontró a una conejita quien vivía en un hermoso lugar, donde todo siempre estaba verde.
- amigo conejo ¿A dónde te diriges?
el conejo atarantado por la belleza de la princesa le contesto:
- voy a buscar al conejo sabía para preguntarle sobre mi terreno.
-le podrías preguntar ¿Por qué siempre me siento muy infeliz?
- ¡Claro! ¡Yo le pregunto!
Ya que llego a la casa del conejo sabio, toco a su puerta y le pregunto el caso del lobo, el árbol de durazno y la conejita, por último le pregunto su duda
- conejo tú tienes que estar muy atento a tu suerte, estar muy atento porque puede venir cuando sea y como sean ¡Las señales pueden surgir! Ya verás que todo cambiara.
El conejo respondió muy contentó que lo aria. Y volvió a su hogar.
Al reencontrarse con la conejita le dijo:
-conejita dice el conejo sabio que tú tienes que compartir con alguien todo lo que tienes y así serás feliz.
La conejita le pregunto
-¿Y no podrías ser tú?
- ¿yo? NO, no puedo el conejo me dijo que tengo que estar muy atento a las señales y no me puedo distraer.
Y se retiró. Al encontrarse con el árbol de durazno le respondió.
-el conejo sabio me dijo que no puedes crecer por que alguien dejo un costal con miles de semillas y alguien las tiene que sacar para que crezcas.
- ¿No podrías sacarlas tú?
-¿yo? ¡No! Perdóname pero tengo que irme a mi hogar a esperar las señales y encontrar mi suerte.
El conejo se retiró y llego con el lobo
- lobo el conejo me dijo que tú lo que necesitas es comer y así engordarás.
-oh ya veo.
Sin pensarlo dos veces el lobo devoró al conejo.
Moraleja.
Las personas siempre quieren que todo le llegue a sus manos sin esforzarse, existen muchas puertas en el mundo que se pueden abrir para ti, pero no siempre te llegarán tienes que salir a buscarlo.

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