Autor: Monserrat J Díaz Osorio
Había una vez en un reino
muy, muy lejano; un rey que soñaba con poder tener una familia, y para poder
conseguir una esposa hizo una convocatoria hacia todas las mujeres del reino,
la convocatoria decía que todas las mujeres que quisieran se presentaran al
otro día en el palacio real, al otro día sin excepción alguna, todas las
mujeres del reino se presentaron.
Eran demasiadas mujeres y
el rey se sentía un poco abrumado, no sabía como elegir a la indicada, comenzó
haciéndole preguntas a cada una y fue descartando a algunas, entonces una mujer
muy bella se presento, era alta con el pelo largo de color café y tenía unos
ojos de color azul. El rey se quedo impactado pero lo que el rey no sabía es que esa hermosa
mujer era una bruja, y como no sabía la considero como una posible opción.
Después se presento una
mujer muy bella también, pero no tanto como la bruja, al platicar con el rey el
se sintió atraído por su inteligencia y todos los conocimientos que tenia. y
también la considero como una opción.
Cuando ya casi no
quedaban mujeres en el palacio llego una mujer que inmediatamente llamo la
atención el rey. Ciertamente no era atractiva pero era muy amable y bondadosa y
por eso el rey pensó que ella también podría ser una buena reina.
Al terminar con todas las
entrevistas el rey se reunió con todas las candidatas, y les dijo que a partir
de ese día las iría conociendo mejor y que fueran todos los días durante una
semana al palacio para que el pudiera decidir quién sería su futura esposa.
Poco a poco el rey fue
conociendo más a estas mujeres, salía a pasear por los jardines del castillo
con ellas, platicaba y se interesaba por conocer más sobre cada una.Pero el rey
se sentía confundido, no sabía quién sería una buena compañera para toda la
vida y tampoco sabía si todas podrían ayudarlo a tomar las mejores decisiones
para el reino.
La primera mujer era muy
hermosa y el rey empezó a pensar que ella solo se preocupaba por sí misma, la
segunda mujer era muy lista y bonita y el rey creyó que ella podía ayudarlo a
que el reino creciera y prosperara, por último la tercera mujer era muy buena
se interesaba por todas las personas así que ella también podría ser una buena reina.
Un día el rey decidió que
la segunda mujer no era para él y que no compartían las mismas ideas, así que
le dio las gracias y la dejo volver al pueblo.
La primera mujer que era
la bruja, al darse cuenta de que el rey tenia preferitismo por la tercera mujer
se sintió muy enojada y le puso una maldición al rey, la maldición decía que el
no podría distinguir a su verdadero amor aunque lo tuviera frente a sus ojos, y
la maldición solo podría deshacerse con los años.
Al otro día el consejero
del rey le dio las gracias a la tercera mujer y le dijo que podía regresar al
pueblo, la mujer se sintió muy decepcionada, no sabía que estaba pasando, pero
como no podía hacer nada se resigno y se fue.
Los años pasaron y un día
el rey tuvo un sueño donde se acordaba de que años atrás el había conocido a
una bella mujer y que la había elegido entre todas las mujeres del reino, para
que fuera su esposa. Pasaron los días y entonces un día visitando el pueblo el
rey vio a la tercera mujer e inmediatamente se acordó de todo lo sucedido y de
cómo había sido embrujado, el rey le explico a la tercera mujer todo lo que
había pasado y después de algunos meses ellos se casaron.
El rey vivió feliz en
compañía de la tercera mujer, ella fue la reina mas buena de todos los reinos,
tiempo después en el reino se rumoreaba que la bruja había muerto, pero eso ya
no importaba por que el rey y su nueva reina eran muy felices.

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