Hace mucho tiempo en un pequeño pueblo vivía un perro llamado Negro, Negro tenía una buena vida, sus dueños lo querían mucho, lo dejaban salir a pasear, nunca estaba encadenado, y lo trataban como si fuera parte de la familia.
Un día Negro salió a pasear y encontró cerca de la frontera del pueblo a un Lobo llamado Jack, Jack era el lobo más traicionero, egoísta y malo de todo el pueblo, pero Negro no sabía eso, poco a poco Jack y Negro fueron juntándose más, incluso Jack visitaba a Negro en su casa, pero también poco a poco Negro comenzó a portarse mal con su familia, los mordía y ladraba todo el día...
Un día sin esperarlo Jack se fue del pueblo y dejo solo a Negro, así que negro siguió portándose mal, creía que todo lo que hacía no iba a tener ninguna consecuencia, pero al poco tiempo su familia lo echo de su casa. Negro no tenía a donde ir y se dio cuenta de que había tenido una buena vida y una buena familia y que no los había valorado lo suficiente y por eso había hecho malas acciones, y que ahora se quedaría solo sin un hogar.
"Ay que valorar siempre lo que tenemos y no hay que dejarnos influenciar por malas personas que no nos aportan nada bueno."

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