lunes, 18 de noviembre de 2013

El temeroso lugar


Estaban Ashley y Vania, dos primas que  planearon  ir a acampar al pueblo de su abuelita, San Pedro Totolapan. Invitaron a tres amigos que tenían ahí y sus papás decidieron que un señor que conocía todo el rumbo junto con el perro de su abuela  los acompañaría.

Eran las siete de la tarde y todos ya estaban listos para irse, el tío de las niñas los fue a dejar en la camioneta y empezaron a caminar en el cerro como a las ocho de la noche, durante el camino el señor iba contando historias que habían pasado en el pueblo, por ejemplo de una señora que había matado a su esposo por ordenes de alguien que no existía, o de un niño que estaba nadando en el río y que vio algo brillante en las piedras, se asomó a ver que es lo que había y nadie nunca lo volvió a ver;  pero que el señor no creía que hubieran pasado esas cosas  ya que no había tenido una experiencia similar.

Subieron gran parte del cerro de Cruz Blanca hasta que encontraron una parte plana donde podían pasar la noche, observaron curiosamente que había una cueva y un niño alumbró hacia ella porque se empezaban a oír ruidos extraños como gritos; al momento de que la cueva estaba iluminada todos vieron sombras de una persona pero lo más extraño fue la reacción del perro al ver las sombras.

El perro se dirigió hacia la cueva, pero a pesar de todos los gritos de las niñas de que se alejara de ahí y no lo hiciera, este seguía sin detenerse atraído por aquellos reflejos, parecía que hubiera sufrido como algún tipo de trance o algo parecido.

Todos decidieron buscar otro lugar para prender la fogata y acampar, creyeron que el perro los buscaría más tarde; caminaron un rato más, pero los ruidos no cesaban y el perro tampoco aparecía; llegaron a otro lugar que estaba en condiciones para que ellos pudieran quedarse, prendieron la fogata, pusieron las casas de campaña y comenzaron a contar varias historias hasta que se fueron a dormir como a las cuatro de la mañana.

Eran aproximadamente las seis de la mañana cuando la luz del sol ya empezaba a iluminar y un niño que había escuchado sonidos extraños se levantó dirigiéndose hacia un árbol para que pudiera ir al baño; cuando llegó al árbol observó que alrededor de este habían pedazos de carne hasta que se dio cuenta  que era el perro que los acompañaba, el pobre canino había sido destazado.

Corrió a avisar a todos lo sucedido, agarraron las cosas como pudieron y se fueron corriendo con mucho miedo rumbo a la carretera.

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